“…Trato de ser amable y escuchar con atención. Abrir puertas de encuentro…”

 

A la línea de atención no siempre llaman por casos de riesgo de aborto, también llaman para hacer donaciones o para acercarse como
voluntarios.

A veces recibo la llamada en un momento inoportuno. Por ejemplo en la caja de un supermercado o cuando estoy comiendo, y sé que es en ese momento cuando tengo que salir a servir. Dejar lo propio, para atender lo de otro.
Trato de ser amable y escuchar con atención. Abrir puertas de encuentro.
Lo mejor es llegar a la entrevista personal con la persona que llama. Vamos siempre de a dos voluntarios. Antes del encuentro nos encomendamos a María y al Espíritu Santo para que nos inspire que decir y para que obre en el corazón de la mama en dificultad.
Sabemos que somos simples instrumentos en las manos de Dios.
Una vez una mama que había sido violada y siguió adelante con su embarazo, nos llamo para agradecernos y nos dijo:
“ustedes fueron para mí una luz en el fondo del túnel”.
Otra mamita que sufría de esquizofrenia, después de nacer su bebe nos dijo: “nunca fui tan feliz en mi vida”
Creemos que la vida es siempre la mejor opción. Se salva el bebe y se salva también su mama.

Graciela, voluntaria

Graciela es mamá de 7 hijos y voluntaria de Grávida desde el 2005. Entre otras tareas que presta al servicio de Grávida atiende la línea telefónica de emergencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*